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9 años en la defensa de los Pueblos Indígenas del Paraguay

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Asociación de Comunidades Indígenas Guaraní de Alto Paraná (ACIGAP)

Ubicada en el Departamento de Alto Paraná.
Aglutina a 32 Comunidades perteneciente al Pueblo Ava Guaraní, Mbya Guaraní.

Sostenemos como política de la organización la ayuda entre indígenas y sus organizaciones, teniendo como objetivo principal, la defensa de nuestros derechos frente al Gobierno.

Formamos parte de CAPI en la confianza y esperanza que la organización pueda fortalecerse, porque habiendo empezado en 1994, aún hasta hoy seguimos sin contar con asesoría jurídica, seguimos caminando por nosotros mismos y por nuestros medios, nuestra fuerza ha estado en nuestro espíritu, en el acompañamiento de chamanes.

Muchas veces da la sensación que instituciones indigenistas, tipo ONGs, se apropian de la voz de los indígenas; al comienzo acompañan a los indígenas y en el camino los abandonan, se retiran, los miran, a ver si desfallecen en el camino, pero eso no sucede, porque seguimos caminando.

En relación de los gobiernos locales parte del Estado, puedo decir que el Departamento de Alto Paraná existen 19 municipalidades, las que no ayudan a los indígenas en materia de tierras, de educación, de salud, pero pese a esto, no desfallecemos y seguimos tratando de fortalecer la organización como indígenas para poder tener una voz más fuerte frente a las instituciones.

La ACIGAP considera que tienen su propia voz porque nadie está sobre ellos, por eso pueden decir, opinar de manera independiente. Muchos indigenistas hacen algunas cosas buenas, ejemplo: hacen escuelas, trabajar en salud, pero luego se apropian de ellas; si así no fuera, los abandonarían y esto sucede en muchos lugares, en la región oriental como occidental. Ante esta realidad, deben los indígenas dejar el miedo, defender sus derechos, nuestra organización tiene mucha esperanza en la hermandad de los indígenas, es decir en la CAPI. Es importante el factor de la unidad y la organización: por más mala que sea la situación siempre debe encontrarse un hermano que dé la mano. La unidad indígena les incomoda.

Como situación problemática, es que a consecuencia de la construcción de la Entidad Hidroeléctrica Binacional (Brasil y Paraguay) denominada ITAIPÚ, en los años 70 hemos sido forzados a trasladarnos de nuestras tierras ancestrales y dispersa las comunidades, por ello la deuda que tiene con nuestro pueblo es muy grande y debe ser resarcido. En esa época un grupo de familias (finales del 70) se ha asentado en unas 2000 hectáreas indicada por el Estado Paraguayo, que hasta la fecha sigue en conflicto, pues existen otros supuestos propietarios que amenazan a los indígenas con desalojos uno de los supuestos propietario es un senador Nacional.

En Alto Paraná el 80 por ciento de la tierra está titulado y unas 6 se encuentran en trámites pero el progreso es muy lento. La mayor dificultad que vemos en este punto es la lentitud del Estado y la falta de fondos para compra de tierras.

Otro problema importante es la invasión de otras religiones que no son las tradicionales de nuestros pueblos que genera divisiones y mal estar en las comunidades. También no existe acceso a la educación media y mucho menos a la superior.

Por el lado de la plantación de la soja, que invaden nuestro departamento y territorios la ACIGAP considera que la sobrevivencia de los indígenas está en riesgo, porque ingresan brasileños en sus tierras y las arrasan, el dinero destruye también la convivencia en las comunidades, dado que en algunas – un 20 por ciento - alquilan sus tierras. Existen muchas interrogantes de cómo frenar esta situación. Lamentablemente en el Estado y en las ONGs no existe respaldo para encontrar una salida que aisladamente no se puede enfrentar, dada la fuerza y poder económico de quienes están tras el negocio de la soja. Tampoco el Estado realiza consulta con nosotros sobre proyectos que se imponen en nuestras tierras, sólo nos ven como beneficiarios no como protagonistas de nuestra historia.